miércoles, 9 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
CENTENARIO DE JOAQUÍN COSTA
Se cumple hoy, 8 de febrero, el centenario de la muerte de Joaquín Costa, el mayor representante del Regeneracionismo -con su lema «escuela, despensa y doble llave al sepulcro del Cid»-.
Costa se refirio a las cárceles y escribió, hace ya mucho tiempo, sobre el caciquismo en su obra "Oligarquía y caciquismo":
Cada región y cada provincia se hallaba dominada por un particular irresponsable, diputado o no, vulgarmente apodado en esta relación cacique, sin cuya voluntad o beneplácito no se movía una hoja de papel, no se despachaba un expediente, ni se pronunciaba un fallo, ni se declaraba una exención, ni se nombraba un juez, ni se trasladaba un empleado, ni se acometía una obra; para él no había ley de quintas, ni ley de aguas, ni ley de caza, ni ley municipal, ni ley de contabilidad, ni leyes de enjuiciamiento, ni ley electoral, ni Instrucción de consumos, ni leyes fiscales, ni reglamentos de la Guardia Civil , ni Constitución política del Estado: Juzgados, Audiencias, gobernadores civiles, Diputaciones Provinciales, Administración central, eran un instrumento suyo, ni más ni menos que si hubiesen sido creados sólo para servirle. No había que preguntar si teníais razón, si la ley estaba de vuestra parte, para saber cómo se fallaría el pleito, cómo se resolvería el expediente: había que preguntar si le era indiferente al cacique, y por tanto se mantenía neutral, o si estaba con vosotros o contra vosotros. Era declarado exento del servicio militar quien él quería que lo fuese, por precio o sin él; se extraviaban los expedientes y las cartas que él quería se extraviasen; se hacía justicia cuando él tenía interés en que se hiciera, y se fallaba a sabiendas contra ley cuando no tenía razón aquel a quien él quería favorecer; se encarcelaba a quien él tenía por bien, siquiera fuese el más inocente; a quien quería librar de la cárcel, lo libraba, sacándolo sin fianza, aunque se tratase de un criminal…
viernes, 4 de febrero de 2011
ESCUELA ENTRE REJAS: revista EDUCAR(NOS)
Acaba de publicarse el nº 52 de Educar(NOS) dedicado a la escuela en las cárceles españolas:
¿Y si las prisiones tuvieran como objetivo principal recuperar a los ciudadanos que han metido la pata alguna vez y han chocado - gravemente - con el Código Penal? ¿Qué otra finalidad puede tener una cárcel? ¿Castigar a esos ciudadanos y vengar a sus víctimas...? Ummm, si no se logra la recuperación, malo, malo.
Aquí abajo tienes un enlace a la revista para que puedas consultarla en formato PDF.
jueves, 3 de febrero de 2011
HORÓSCOPO CHINO: 2011 AÑO del CONEJO
CUENTO DE TANZANIA: EL CONEJO Y LA JIRAFA
Este cuento pasó hace mucho, mucho tiempo, cuando los animales hablaban. Había un conejo que tenía una casita en el campo; la casa del conejo, aunque era muy pequeñita, gustaba a todos los animales que pasaban a su lado y, sobre todo, envidiaban al conejo cuando, en los días de frío, lo veían a través de una de las ventanas.
Llegó un invierno muy frío, más frío de lo normal. El conejo encendió un fuego dentro de su casita y allí estaba, todo feliz y contento; pero nuestro conejito no dejaba entrar a ningún animal cuando éstos le pedían permiso para calentarse dentro de su casa. A todos negaba la entrada.
Un día, pasaba por allí la señora jirafa y, como otros animales antes, le pidió al conejo permiso para entrar en la casita. El conejo, como antes había hecho con otros animalitos, le dijo que no podía entrar. Entonces, la jirafa reprochó al conejo un favor que le debía desde la pasada primavera. ¿A qué favor te refieres? preguntó el conejo. “No recuerdas que tú, conejo, no podías alcanzar las uvas que estaban en lo alto del muro y yo, estirando mi largo cuello cogí un racimo para dártelo. Las uvas eran muy dulces, pero pasar frío aquí afuera es algo muy amargo para mí”, le respondió la jirafa. “Además, no te pido mucho; si me dejaras meter solamente la cabeza, quitaría un poco del frío que ahora tengo”. “¡De acuerdo!”, dijo el conejo, “... pero, sólo meterás la cabeza”. La jirafa metió la cabeza por la ventana y obligó al conejo a retroceder un poquito, ya que, como hemos dicho, su casa era muy pequeña.
Pasado un buen rato, la jirafa volvió a quejarse del frío y le pidió al conejo que le dejase meter, solamente, las patas de delante. El conejo quiso negarse de nuevo, pero entonces la jirafa le recordó cómo, en otra ocasión, volvió a coger unas ricas uvas para que el conejo pudiera comérselas. El conejo volvió a aceptar y la jirafa metió su medio cuerpo por la ventana, obligando al conejo a ocupar un rinconcito de la casa.
Finalmente, la jirafa, miró fijamente al conejo y le dijo que recordaba que había cogido uvas para él otras muchas veces, “tantas, que deberías salir de la casa para que yo pudiera entrar enterita”. Y así lo hizo; la jirafa entró todo su cuerpo dentro de la casita y el conejo tuvo que salir por la puerta, quedando fuera de la casa, con mucho frío en su cuerpo, pero sobre todo en el corazón. Y así acaba esta historia que sucedió hace muchos, muchos años... cuando los animales hablaban.
Es un cuento tanzano que nos quiere enseñar el mal comportamiento de la jirafa porque, cuando se hace un favor a un amigo, no se puede, después, pedir algo a cambio. Los favores se hacen a los amigos con todo el corazón, sin esperar a recibir, más tarde, una compensación.
Del libro: "Cuentos sin fronteras". Masaky Macy Barra (TANZANIA) Suajili.
sábado, 29 de enero de 2011
AÑO INTERNACIONAL DE LOS BOSQUES
En un mundo ocupado por siete mil millones de personas, los bosques, que representan más del 30 por ciento del territorio y contienen el 80 por ciento de la biodiversidad del planeta, pierden anualmente trece millones de hectáreas, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península ibérica.
Las causas que señalan los expertos son todas provocadas por los seres humanos: sobreexplotación y tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, recolección insostenible de madera, gestión inadecuada de la tierra, creación de asentamientos humanos, explotaciones mineras y petrolíferas o la construcción de embalses y carreteras, entre otras.
Por ello, el lema elegido para la campaña es "Los bosques, para las personas", con el objetivo de resaltar el papel fundamental de los seres humanos en la protección de los bosques, hogar de 300 millones de personas en el mundo, especialmente pueblos indígenas que están también amenazados.
Los bosques en España
Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ), España tiene 14,4 millones de hectáreas de bosques, lo que convierte a nuestro país en el cuarto de Europa con mayores recursos forestales después de Suecia, Finlandia y Francia. El 88% de la superficie forestal de España tiene como función principal la protección contra la erosión del suelo y la desertificación, así como la regulación del ciclo hidrológico. El 12% restante son bosques productivos, que suministran gran parte de la madera que consume España.
martes, 25 de enero de 2011
MAESTROS: EL DIFICIL OFICIO DE ENSEÑAR
LA PIZARRA
“La Pizarra ” narra el periplo de un grupo de profesores que, tras un bombardeo en el Kurdistán iraní, vagan de una ciudad a otra por las montañas kurdas con una pizarra al hombro, buscando estudiantes a los que enseñar. En su camino encuentran gentes de edades y formas de vida variadas en un esfuerzo para ayudar y compartir sus conocimientos con cualquier persona que está dispuesta a aprender.
Para la directora Samira Makhmalbaf, «las pizarras son un símbolo, lo único que se consiguió salvar tras la guerra, como objeto concreto », «La pizarra es sinónimo de un nuevo comienzo en esa región vapuleada por la guerra y la revolución ha de pasar infaliblemente por la pizarra de una escuela». En esta película, se observa una situación desde dos puntos de vista diferentes. Por un lado, la alfabetización, por la que los profesores se buscan la vida enseñando a quién quiera aprender y por otra las pizarras, que también sirven para hacer muletas y resguardarse de la lluvia de balas.
Una metáfora de una situación límite en un país asolado en la que una de las pocas esperanzas es que las cosas cambien por medio de la educación, con un trasfondo de guerra y violencia, un retrato de gentes cultural y económicamente desheredadas, víctimas de la ignominia representada por dictadores que exterminan cualquier vestigio de humanidad y manipulan conciencias y creencias.
Los profesores van buscando a los alumnos. Tablero en la espalda, caminan por despeñaderos buscando en pequeños caseríos sus alumnos. Un profesor grita: ¿quién quiere aprender?. Nadie contesta, nadie parece estar. La alfabetización va después del hambre. Los niños de ese lado del mundo no van a la escuela, porque no hay escuelas. Y las niñas... ¿dónde están las niñas?. Con el tablero en la espalda un profesor repite el abecedario a los niños contrabandistas de estas fronteras de las rocas infértiles. Los niños son las cargas, las mulas efectivas de la frontera; cargan en la espalda el sustento de sus familias.
La pizarra es algo más que el seguimiento puntual de unos profesores en una situación concreta: son pinceladas de historias de amor, de momentos oníricos, cómicos....
domingo, 23 de enero de 2011
Adivinación matemágica
"Muy bien. Y ahora, un espectacular truco de adivinación matemágica. Piensa un número de tres cifras -dijo el anciano a Alicia dándole la espalda.
-Ya está.
-Dilo en voz muy baja para que no pueda oirlo.
La niña lo susurró "236"; un hilillo de humo rojo salió de su boca y formó en el aire el número con un trazo muy fino.
-¿Y ahora?
-Repite el mismo número.
Alicia volvió a susurrar "236", y las tres cifras se juntaron a las anteriores para formar el número 236.236.
-Ya está.
-Ahora divide por siete ese número de seis cifras. Hazlo en voz muy baja, para que yo no te oiga -ordenó el matemago.
La niña musitó para sí la división, que fue realizándose en el aire a medida que iba nombrando los números y las operaciones. Al final obtuvo 33.748 como cociente exacto.
-Ya he terminado. Menos mal que acabo de aprender la tabla del 7...
-Ahora divide el resultado por 11.
-Alicia dividió 33.748 por 11 y obtuvo 3.068.
-¡Vuelve a dar exacto! -exclamó sorprendida.
-Y ahora vuelve a dividir el resultado por 13.
-Es asombroso -dijo la niña al terminar la división-, da...
-El número que habías pensado -concluyó el matemago volviéndose. Y, efectivamente, en el aire flotaba un fino y luminoso 236.
-¿Cómo podías saberlo de antemano? -preguntó Alicia.
-Muy sencillo:escribir dos veces seguidas un número de tres cifras equivale a multiplicarlo por 1.001. Y 7 por 11 y por 13 es igual a 1.001. Si primero multiplicas un número por 1.001 y luego lo divides por 1.001...
-Se queda igual -concluyó Alicia."
Malditas matemáticas Alicia en el País de los Números
viernes, 21 de enero de 2011
CUENTOS SIN FRONTERAS: RUMANIA
Cuentos sin fronteras es una recopilación de cuentos que vienen de otros lugares, escritos por inmigrantes que han llegado a España y nos enseñan el valor universal de la palabra; permiten conocer otras culturas y otros lugares, además de demostrar que las personas no somos tan distintas como a veces se cree.
LA CIERVA (CUENTO RUMANO)
En un país muy lejano, había una cierva que buscaba comida en un extenso bosque. La cierva recorrió muchos sitios pero no encontraba nada para comer, porque era invierno y hacía mucho frío. Después de mucho andar, encontró un pesebre que contenía hierba seca; comió la seca hierba pero, como le dio tanta sed, buscó un río para poder beber agua.
Estaba, al fin, la cierva bebiendo agua de un río, cuando un cazador que iba con su hijo de caza, vio al animal. El cazador preparó su escopeta para matar a la cierva, pero el hijo, le rogó que no la matase, ya que le parecía pequeña, además era muy bonita y estaba sin ayuda.
El padre no escuchó a su hijo y de un disparo mató a la cierva indefensa. Su hijo, después de ver lo que había hecho su padre, se puso a llorar. Ni siquiera quiso ir a su casa cuando su padre le anunció la hora de regresar, ya que estaba muy enfadado. El padre insistió a su hijo para que volviesen a casa. El niño se negó a regresar y le dijo a su padre lo mucho que le hubiese gustado llevarse la cierva a su casa y tener una cierva tan bonita como aquella cerca de él.
El padre, finalmente, se llenó de compasión y prometió a su hijo que la enterrarían en el jardín que tenían al lado de la casa; entonces el hijo se puso muy contento al saber que la cierva seguiría estando muy cerca de él.
A veces, es suficiente con sentir que tenemos algo cerca de nosotros para estar felices; también ocurre con las personas, que aunque no estén físicamente con nosotros, e incluso sin vida, necesitamos sentirlas cerca, sobre todo cerca de nuestro corazón.
Prisca Anka,
Serban Iuliano Ramona
Chizosan Mariana.
miércoles, 19 de enero de 2011
VUELVE EL CLUB DE LECTURA A TERUEL
En Enero: "Los ojos amarillos de los cocodrilos".
Esta novela habla de hombres. Y de mujeres. Las mujeres que somos, las que querríamos ser, las que nunca seremos y aquellas que quizás seamos algún día. Esta novela es la historia de una mentira. Pero también es una historia de amor, de amistad, de traición, de dinero, de sueños. Esta novela está llena de risas y de lágrimas. Esta novela es como la vida misma.
lunes, 17 de enero de 2011
CUENTOS PARA PENSAR ENTRE REJAS (2)
EL CARPINTERO
(Ilustración de Juan Iranzo)
En un poblado de Brasil, en la provincia de Manaos vivía un carpintero. Muchas personas de aquel lugar se dedicaban a la construcción de casas; casas de piedra para los más ricos y otras de madera para los más pobres.
Este carpintero llevaba toda una vida dedicado a la construcción de pequeñas casas de madera, pero ahora se sentía cansado. Pensaba en retirarse y dedicar lo que le quedara de vida al disfrute de su familia y dedicar todo su tiempo a sus pequeñas aficiones.
Un día contó su decisión a su jefe. Éste le agradeció los servicios que le había dedicado toda una larga vida, pero le pidió un último favor. Debería de construir una última casa, sólo una; una casa más grande y en uno de los mejores lugares de aquel lugar.
El carpintero no se pudo negar, pero la idea no le gustó mucho. Comenzó a construir la casa con prisas; las maderas que utilizaba no eran las de mejor calidad y sus trabajos no eran los mejores, fruto de su descontento interior. La casa presentaba algunas deficiencias.
Llegó el día en que finalizó la construcción de la casa. El jefe se presentó ante el carpintero y tras darle su paga por el trabajo realizado y expresarle su agradecimiento por toda una vida dedicada al trabajo, le dijo: “Antes de despedirme, quiero hacerte un regalo muy especial. La casa que acabas de construir es para ti, es el regalo que quise hacerte cuando me contaste tu deseo de jubilarte. Espero que la disfrutes durante muchos años en la compañía de tu familia”
El carpintero, al oír aquello, quedó boquiabierto. Si él hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, su esmero hubiese sido mayor, hubiese utilizado los mejores materiales y su concentración y dedicación hubiese sido la mayor.
El carpintero se dio cuenta de que había recibido una gran lección. En la realización de cualquier trabajo hay que poner siempre lo mejor de uno mismo. Cada acción debemos realizarla como si esa casa fuese a ser la nuestra propia, poner la mayor atención y entregar los mejores materiales. Así lo dice un pensamiento religioso universal: “amarás al prójimo como a ti mismo”.
Contado, en portugués, por W. Silva.
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